3 consejos a mi yo de 16 años

Consejos Para Un Adolescente:

Quiero hacerte una pregunta: si pudieras elegir, ¿volverías a vivir todo lo que has vivido hasta ahora? Hay quienes se negarían en rotundo a regresar a su pasado, a sabiendas de las vivencias tan horribles y aflictivas que han tenido que soportar. Sin embargo, otras personas responderían sin dudarlo un segundo que sí, pues es lo que han experimentado lo que constituye los cimientos de lo que son a día de hoy.

Bien sabes – y, en caso contrario, te lo recordaré yo ahora mismo – que al pasado no se puede volver. La línea del tiempo es caprichosa e impasible: no estará dispuesta a ceder su dominio absoluto del cronos. Cada sujeto construye su propia realidad recorriendo el escabroso tejido temporal siendo consciente de que no existe una segunda oportunidad para una primera vez. Retroceder en aras de cambiar el destino no nos corresponde.

No obstante, ¿sabéis lo que sí es posible? Darnos cuenta de los errores más significativos de las vidas de otras personas para modificar nuestros pensamientos y conductas. De este modo, el ser humano será capaz de elaborar una red de apoyo que posibilita que cada persona se equivoca en lo que tenga que equivocarse; ni más, ni menos. Es por eso que uno no debe conformarse con aprender de sus propios errores, sino tener en cuenta los de los demás para avanzar con paso firme hacia sus metas.

consejos para un adolescente

Hoy te quiero mostrar tres sencillas lecciones por las que hubiera matado hace tan sólo unos años atrás. Es posible que te hayas tropezado con las mismas piedras que yo y es posible que no. Quién sabe. Pero la pregunta de interés aquí es: ¿qué has aprendido de tus caídas? Te aseguro que, coincidamos o no, trataré de ser un arquitecto conceptual que te ofrezca una perspectiva distinta de las cosas para que extraigas todo el valor posible.

Consejo 1: sé como el bambú.

Un principio de Lao-Tse, uno de los filósofos más relevantes de la civilización china, dice así: “el bambú no es una especie cualquiera, pues se trata de una caña larga y estilizada que posee una característica sublime: coge fuerza tras haber sido doblado. Hay momentos en la vida en los que, cuando todo lo demás falla, a uno no le queda más opción que ser tan contundente como el bambú”. En efecto, esta planta soporta el impacto del viento que sopla sin piedad, pudiendo quebrantar su tallo. Sin embargo, esto nunca ocurre, pues la caña obtiene su propia fortaleza de la flexibilidad: el hecho de que se doblegue es precisamente lo que hace que tenga mayor fuerza para reaccionar, y no al revés. Análogamente, el ser humano también es capaz de hacerlo.



Conforme su tamaño aumenta, el bambú es capaz de resistirlo todo ante la presencia de fuertes vientos. Y, si bien es cierto que se puede doblar con un vendaval, jamás se quiebra. No sé vosotros, pero mi yo de 16 años tenía unos cimientos tan endebles que hasta una ligera brisa tenía el poder de partirle por la mitad…

¿Que mis profesores no me explicaban nada útil en clase?

Me quejaba hasta la muerte esperando que la injusticia se resolviera.

¿Que mis vídeos no tenían las visitas que yo deseaba?

Me refugiaba en el adictivo autoconsuelo para continuar dándome lástima.

¿Que mis familiares no me apoyaban en mis proyectos personales?

Me derrumbaba al pensar que ya no podría avanzar en mi camino profesional.

Y todo se debía a que no había sentado las bases de mi crecimiento.

Además, sus maravillosas propiedades no quedan ahí: ¿sabías que la semilla del bambú se demora hasta más de 7 años para germinar? Durante el tiempo entre la siembra y el nacimiento del brote, la semilla prepara sus bases bajo tierra. Lo más sorprendente es que, cuando la caña ya se encuentra preparada, su tallo alcanza hasta tres metros en un solo mes. Sus raíces son tan fuertes que ellas frenan la erosión que carcome a la tierra en épocas de lluvia intensa. Es el hecho de trabajar en las sombras durante tanto tiempo lo que ha forjado su robustez y, como te expliqué al hablar de la paciencia, su crecimiento explota de forma radical sólo cuando ya se encuentra preparado.

consejos para un adolescente rebelde

Tras equivocarme al elegir una carrera universitaria que no me gustaba, lo entendí todo: el problema residía en mí. A diferencia del bambú, carecía de una visión a largo plazo que me permitiera lidiar con cualquier contratiempo de la mejor manera posible. Decidí que, a partir de entonces, seguiría empujando a contracorriente pasara lo que pasara.

Lección 1: el que trabaja en silencio se condena a la resiliencia absoluta.

Consejo 2: sé como el muelle.

La resiliencia en física es la capacidad que posee un cuerpo para recuperar su forma original cuando existe un esfuerzo externo que le haya causado una deformación. Quiero que te imagines un muelle: la pieza elástica se comprime, se expande, se dobla… Sin embargo, hay una certeza inamovible: por muy grande que haya sido la deformación, el muelle siempre vuelve a su forma inicial.


Son muy variadas las fuerzas externas que acaecen sobre el objeto, ¿pero acaso deja el muelle de ser muelle alguna vez? No. Eso es imposible. Sigue conservando su esencia, pues el muelle, muelle es. Y lo más importante de todo: el hecho de que se altere su forma no implica que sea más o menos muelle. En tal caso, estaríamos ante un absurdo.

Ojalá hubiera aprendido a desvincular lo que me pasaba de lo que yo era:

Un suspenso en una asignatura no significa que fuera una persona estúpida.

Un sobresaliente en una asignatura no significa que fuera una persona astuta.

Un rechazo social no significa que fuera un ser insignificante.

Un éxito social no significa que fuera un ser trascendente.

Un pase mal dado no significa que fuera un nefasto jugador de fútbol.

Un gol marcado no significa que fuera un talentoso jugador de fútbol.

Lo más peligroso de todo es que, al relacionar dichos eventos con mi persona, estaba castigándome cuando debía premiarme y premiándome cuando debía castigarme. Por ello, dejar que las cosas que te suceden determinen inequívocamente tu identidad – es decir, quién eres – es el equivalente a condicionar tu destino al azar del cosmos. Ahora bien, no estoy abogando por dejar que nos sucedan cosas y excusarnos en su condición de exterioridad para permanecer inmóvil dentro de una comodidad artificial. Dicho de otro modo, hay cosas que te pasan por azar y hay cosas que te pasan por imbécil.

consejos para un adolescente de 15 años

La resiliencia del muelle, así como la del bambú, ha de ir acompañada de la capacidad de revertir una situación concreta mediante la acción. No se trata de aguantar los golpes de la vida como si fueras un ser inerte que no tiene influencia sobre los mismos, sino de identificar de dónde vienen para poder contraatacar con efectividad. Si uno se cree poderoso por el simple hecho de permitir que la vida le pisotee, humille y rebaje sin meditar previamente qué puede hacer para cambiarlo, lo único que está siendo es un auténtico desgraciado que se engaña a sí mismo para seguir adelante.

Esto que me ha pasado… ¿Ha sido por mi culpa o no?

¿Tengo la posibilidad de cambiarlo, eliminarlo o sustituirlo para resolver el problema?

En caso de que no sea posible, ¿cómo puedo aceptarlo para disolver el problema?

¿Qué aprendizaje puedo extraer de este evento desagradable para seguir mejorando?

¿Qué pequeñas acciones voy a tomar a partir de ahora para que no vuelva a pasarme?

Todas estas preguntas y más son las que hay que plantearse.

Pero recalco: una vez asumida tu parte de responsabilidad sobre todo aquello que te ocurra, sea cual sea la razón de lo que te ocurra, hay que tener muy presente cuáles son los principios y valores que determinan nuestra identidad. Sólo de esa forma podrá uno tomar decisiones acerca de si esas creencias te propulsarán hacia tus objetivos o, por el contrario, te alejarán de ellos. Lo verdaderamente importante no es lo que nos pasa, sino nuestra interpretación sobre aquello que nos pasa.

Lección 2: lo externo alterará lo interno si y sólo si yo lo permito.

Consejo 3: sé como la cabra.

¿Conoces la expresión “estar como una puta cabra”? En algunos países de Latinoamérica no estáis familiarizados con ella. Es simplemente el equivalente a estar loco. Pues bien, para introducir este último consejo, el cuál es el más valioso de todos, no hay vídeo que represente mejor dicha expresión.

https://www.youtube.com/watch?v=RG9TMn1FJzc

No, no estás soñando. En este vídeo capturado por Andrea Battisi de Hybrid Wildlife, podemos apreciar la notable capacidad de las cabras salvajes de los Alpes. ¿El motivo? Lamer la piedra para obtener ciertas sales minerales necesarias para su supervivencia.

¿A vosotros os encaja en la cabeza que una cabra, un animal cuadrúpedo, tenga la adherencia y el atrevimiento suficiente para escalar una presa? Esto es sencillamente increíble. Bien, ¿y cómo puede estar sucediendo algo así?


El temerario íbice da pasos firmes con sus suaves pezuñas que se dividen en dos como si se tratara de una pinza. Asimismo, disponen de una excelente vista y unas piernas cortas que están diseñadas para escalar pendientes extremadamente inclinadas. Ahora todo parece estar dotado de un sentido lógico: si dispusiera del conocimiento necesario acerca de esta especie animal, no me habría resultado nada extraño ver estas imágenes.

Pero este no era el caso. Yo no tenía ni idea de que las cabras podrían hacer algo así. Es más, si me hubieras preguntado si pueden hacerlo, te habría respondido con un no rotundo. Aún me cuesta procesar las tomas, porque es algo que no encaja en mi marco de referencia de lo que un animal con cuatro patas es capaz de hacer; sin embargo, el hecho de que yo piense que no pueden hacerlo no quiere decir que no sean capaces. La realidad es que su estructura corporal está diseñada para escalar.

Dicho esto, ¿qué consejo me habría dado al respecto? Cuando tenía 18 años, había cosas que mi mente consciente era totalmente incapaz de procesar: poder monetizar mi pasión, hablar inglés avanzado, conseguir más visitas, vivir fuera de casa, aprender a conducir, impartir conferencias… Y no es únicamente que no supiera cómo pasar del punto A al punto B, sino que tenía la creencia sumergida de que eso era prácticamente imposible. A día de hoy, el cuento ha cambiado por completo.

Todas las cosas que he mencionado ya se han cumplido. ¿Y sabéis por qué? Por el mismo motivo que un veterinario no se habría sorprendido de que las cabras pudiesen escalar: adquirí el conocimiento necesario para tomar acción hacia una dirección específica. Hay ciertas hazañas que todavía mi mente es incapaz de procesar: crear un negocio, mudarme a Irlanda, encontrar pareja, hablar francés avanzado… ¡Os juro que, si le preguntáis a mi mente, os dirá que no! Y da exactamente igual.

consejos para un adolescente deprimido

Voy a plantear un ejemplo mucho más simple por el que todos hemos pasado: ¿no os ha pasado alguna vez que, a principio de curso, abrís un libro de texto por la mitad para ver de qué va y os entra un ataque de pánico al no entender absolutamente nada? De buenas a primeras, tu mente te engaña diciéndote “¡Ostras, nunca voy a ser capaz de entender esto!”. Sin embargo, conforme va avanzando el curso y empiezas a interiorizar poco a poco los conceptos esenciales, uno se da cuenta de que, en realidad, no era para tanto.

  1. ¿Verdad que tú no le explicarías a un niño pequeño lo que es una multiplicación sin haberle enseñado a sumar previamente? Es imposible que lo entienda. Pero de ahí a inferir que el niño no está capacitado para multiplicar hay un paso catastrófico… ¡Claro que puede multiplicar! Con los objetivos a largo plazo pasa exactamente lo mismo: es totalmente incongruente que un cerebro sesgado por emociones temporales dictamine si uno tiene la potestad de hacer o no hacer algo cuya fecha de vencimiento es lejana.

El secreto es adoptar la filosofía de la voluntad, pues la acción es el único camino.

El problema es que nuestra mente subconsciente tiende a derivar el esfuerzo energético a actividades cuya estructura lógica sea coherente en un momento determinado. Esto implica que, si un objetivo no está claramente estipulado en micro-acciones construidas en una línea temporal, existe una tensión cognitiva que nos impide arrancar con el proyecto. Organizar las tareas por pasos es imprescindible para su realización.

Y, para asegurarse de que uno planifica, ¿qué mejor manera de lanzarse al terreno de juego? Esto no significa hacer un salto de fe al vacío para “cumplir tus sueños”; no quiero que se me malinterprete. Lo que sí se puede hacer es comenzar a tomar riesgos de forma medida, realista y progresiva para acercarte más a lo que quieres llegar a ser.

La vida es un juego paulatino, constante e incierto. Del “no lo haré” al “sí se puede” hay un gran camino lleno de tropiezos, caídas y lecciones. Basta ya de quedarse en la parte baja de la escalera refugiándose en el lamento de “lo que podría haber sido”. Estés seguro o no, muévete y haz cosas.

Lección 3: la incertidumbre no es un impedimento para la acción.

Y si te has quedado con ganas de más, tenemos otros artículos que seguramente te resultarán interesantes:

Puedes ver el artículo en forma de vídeo aquí:



Si te ha parecido útil o si piensas que alguien debería conocer este artículo, asegúrate de compartirlo en tus redes sociales favoritas haciendo click en cualquier red listada debajo.
Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

¿Hablamos?

Psicología

Disponer de nociones básicas de psicología es esencial para entender a los demás seres humanos y sus motivaciones.

Filosofía

El ser humano está dotado de necesidades, por lo que la economía juega un papel relevante en su supervivencia.

Desarrollo Personal

Aprende de primera mano las lecciones más valiosas de los pensadores más reconocidos a lo largo de la historia.

¡Apoya el proyecto aquí!

Cartera de Bitcoin

1J8tdVXCNGRmhX1AXE43ELrocN3f41kd47

Cartera de Ethereum

1LuaK9b8hRf9w4a8dwgYxhStvH9rWX6g2v

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies

completa el formulario y me pondré personalmente en contacto contigo